Mochos en las axilas: anhelos trucados del éxito
Reflexión crítica sobre por qué, aun considerándonos feministas, nos depilamos sistemáticamente. La depilación, disfrazada de cuidado, es en realidad un rito de pertenencia y sumisión al ideal de lo deseable. No quitarse el vello se vuelve acto político y espejo de nuestras contradicciones más íntimas. Hemos confundido higiene con docilidad y deseo con consumo. En el fondo, los “mochos en las axilas” solo revelan los anhelos trucados del éxito que nos vendieron como belleza.
