Perdona, ¿puede repetirme la pregunta?
Una reflexión intima sobre la desigualdad de género entendida como un profundo cansancio. Muestra que esta violencia está en lo cotidiano, en cada momento y lugar, y que es algo que nos está agotando. Es un texto que trata micromachismos, microagresiones y presiones estéticas que las mujeres sufrimos a diario, desde que nos despertamos. Habla de la desigualdad de género mencionando «pequeñas» agresiones para mostrar que la violencia no son solo violaciones o crímenes que ocurren contra nosotras. También explora la contradicción interna de querer ser fiel a una misma pero tener que complacer y entrar en un molde social. Demuestra que la desigualdad no es siempre una violencia obvia, sino un agotamiento de tener que cumplir expectativas y normas impuestas.
