Mum, I am tired. Can I sleep at your house tonight?
En formato de carta, la autora reflexiona sobre la relación madre e hija y sus mayores encontronazos. La casa familiar es vista como un refugio y un lugar de conflicto a la vez. Amor y enfado coexisten al mismo tiempo, sosteniendo una tensión entre el deseo de independencia frente a la necesidad de sostener el vínculo. Una parte de la identidad infantil nunca se pierde del todo, especialmente cuando se regresa al hogar familiar. La vuelta a casa implica también enfrentar una versión de nosotras mismas que pensábamos ya superada.
