La velocidad a la que cae un buen chico
Un narrador asciende por una “torre de marfil” donde se decide el poder, encontrándose con Úrsula, una mujer que también intenta llegar y reivindicar su lugar. En el camino, las paredes muestran un desprecio simbólico hacia mujeres influyentes del pasado. Cuando unos hombres poderosos cuestionan a Úrsula, el protagonista decide no defenderla para no poner en riesgo su propio ascenso.
