Hashtags contra el silencio

Un artículo de Laia Mendoza Bonnín

Este artículo forma parte de la sección "Red de Investigadoras" de Espacio Rebeldía, una comunidad donde producir y compartir pensamiento feminista.

En estos últimos años, las redes sociales se han convertido en un espacio muy importante para el activismo feminista, donde muchas mujeres utilizan estas plataformas para denunciar situaciones de desigualdad, poder alzar la voz, compartir experiencias y luchar contra estas injusticias. Muchas plataformas como Instagram, TikTok, Facebook o Twitter (ahora X) han permitido que muchas historias que antes quedaban en silencio ahora se hagan visibles, creando una comunidad de apoyo y visibilidad. Cuando una mujer cuenta su experiencia, puede dar el valor a que muchas otras mujeres den el paso y se animen a contarlo. Aún así, esta visibilidad también ha provocado reacciones en contra, donde las mujeres que deciden contar sus experiencias por redes reciben críticas, ataques y comentarios que ponen en duda sus testimonios. Esto demuestra que aunque las redes hayan dado ese espacio para poder hablar libremente, aún existen resistencias sociales al aceptar y escuchar estas historias. Sin embargo, a pesar de esto, al compartir estas experiencias de manera pública ha acabado con el silencio que por tanto tiempo ha rodeado a la violencia de género y ha facilitado que otras mujeres puedan verse reflejadas y entendidas.

Los hashtags han sido herramientas que han ayudado mucho al activismo digital, como #MiPrimerAcoso, #MiráCómoNosPonemos, #SiMeMatan o #VivasYLibresNosQueremos, que permiten que estas experiencias personales generen conversaciones públicas sobre temas que antes eran ignorados o “tabúes”. Como por ejemplo, el hashtag #Cuéntalo surgió en 2018, en España después del caso de “La Manada”, que provocó una fuerte reacción social y movilizaciones feministas en muchas ciudades de España. A partir de esto, muchas mujeres utilizaron el hashtag #Cuéntalo en Twitter para contar sus experiencias personales relacionadas con el acoso, los abusos y las agresiones sexuales. En pocos días se publicaron miles de tuits, lo que se convirtió en uno de los mayores ejemplos del activismo feminista digital.

En uno de los estudios realizados sobre el caso, se llegaron a leer y clasificar alrededor de 100.000 tuits relacionados con agresiones sexuales, una cifra aterradora que evidencia cómo las violencias machistas persisten. Como por ejemplo, uno de los testimonios recogidos es el de Loredana Negoescu, que dice: “#Cuéntalo. Un grupo de supuestos amigos entre amenazas e insultos, me encerraron en una habitación, obligándome a quedarme con los pechos descubiertos para su disfrute personal. No me sentí más humillada y abusada en mi vida, tenía 15 años. Luego era la guarra del pueblo.».

Este tipo de historias enseña la gravedad de las agresiones y las consecuencias sociales que muchas víctimas sufren después de la agresión. La difusión de estos testimonios ayudó a visibilizar el problema y a demostrar que no se trata de que estos casos sean aislados, sino que se hagan visibles. A pesar de todo esto, algunas mujeres cuando publicaron su experiencia sufrieron intentos de censura o eliminación en las redes sociales por el simple hecho de contar su experiencia.

El activismo digital también funciona como una red de apoyo. Saber que otras mujeres han pasado por situaciones parecidas puede dar confianza y motivación para hablar, denunciar, apoyar y exigir cambios. En este sentido, también han surgido iniciativas que buscan reforzar estas redes de apoyo entre mujeres, como el proyecto “La Nuestra”, que fue creado por Cristina Fallarás junto con un grupo de activistas y especialistas, que crea una red social feminista que funciona como un archivo abierto donde las mujeres comparten testimonios sobre violencias sexuales. La idea de la plataforma es ofrecer un espacio seguro, donde las mujeres no tengan miedo de ser juzgadas o atacadas, algo que en las redes sociales es justo lo contrario. También pretende facilitar el contacto entre mujeres con experiencias similares para crear un apoyo mutuo donde se comparta información, recursos y ayudas.

Además, los hashtags feministas permiten que las personas se informen, reflexionen y participen en debates sobre justicia e igualdad, convirtiendo las redes sociales en un espacio de educación y acción. El acceso a los testimonios también puede ser útil para la investigación social y académica sobre la violencia de género. A través de análisis y estudios se pueden diferenciar los tipos de violencia que afectan a las mujeres en distintos ámbitos de su vida, como la violencia física, sexual, psicológica, económica o vicaria. Por eso, proyectos como “La Nuestra” también buscan recopilar y organizar estos testimonios para que puedan servir como fuente de información sobre violencia machista.

En conclusión, el feminismo en redes sociales enseña que los hashtags, los testimonios y cada conversación pueden ayudar a que estas historias se hagan visibles y a promover la justicia, la igualdad y el respeto. Es importante saber que cada palabra de una mujer suma fuerza y visibilidad a la lucha por un mundo igualitario y libre de violencia. Por eso, compartir estas experiencias deja de ser un acto individual y se convierte en un acto colectivo. De esta manera, lo que durante mucho tiempo fue una experiencia silenciada se empieza a transformar en una acción colectiva, donde muchas mujeres cuentan su historia, se crea una red de testimonios que ayudan a visibilizar, el dolor y la rabia que antes se vivía de forma individual y se pueden transformar de forma colectiva y de lucha contra esas violencias. Por eso, las redes sociales no solo permiten denunciar situaciones injustas, sino también construir comunidades que apoyan, escuchan y acompañan. Gracias a estos espacios, muchas mujeres encuentran el valor de hablar y reclamar los cambios sociales que hacen falta para conseguir una vida libre de violencia.

Bibliografía:

  • Alonso-González, M. (2021). Activismo social femenino en la esfera pública digital. Vivat Academia, 133-156. https://doi.org/10.15178/va.2021.154.e1239
  • Escobar, M., Gil Moreno, E., & Calvo López, C. (2022). Análisis de la dinámica, la estructura y el contenido de los mensajes de Twitter: Violencia sexual en #Cuéntalo. Empiria.   Revista   de   metodología   de   ciencias   sociales,   53. https://doi.org/10.5944/empiria.53.2022.32614
  • Filardo Llamas, L., & Molpeceres Arnáiz, S. (2020). Llamamientos feministas en Twitter: ideología, identidad colectiva y reenmarcado de símbolos en la huelga del 8M y la manifestación contra la sentencia de “La Manada”. Dígitos: Revista de Comunicación Digital, (6), 55–78. https://turia.uv.es/index.php/digitos/article/view/31612/32721