Una reseña de Valky
Esta lectura forma parte de la sección "Lecturas de domingo" de Espacio Rebeldía, y es posible gracias a la participación de nuestras colaboradoras y traductoras. Está disponible en castellano, inglés, galego y català.
Ser una mujer siempre ha sido una condena en una sociedad patriarcal a lo largo de la historia, pero vamos a remontarnos a principios del siglo XX, siendo una mujer negra de clase baja, pues esta es la historia que nos relatará Alice Walker en su obra El color púrpura. Este relato brillará por la revelación de realidades crudas e inhumanas, nos pondremos en la piel de la protagonista Celie y, durante unos párrafos, imagina que eres tú; tu piel y la de ella se funden en una sola, deberás actuar, sentir y pensar como ella.
Teniendo dos hijos con el que durante la mitad de tu vida has pensado que era tu padre, normalizando la violación y que ese supuesto padre venda a uno de tus hijos y al otro lo mate. Obligada a irte de tu casa, donde tan solo te espera más miseria con la misma condición, siendo manejada por un hombre, te pega, te humilla y te calla, tu única forma es escribirle a un querido Dios con el cual entablarás conversaciones íntimas como única ayuda para escapar de tu vida y, mientras tanto… ¿Dónde está tu Dios? Ese hombre que te salve de una manera celestial, preguntándote si eres digna acaso de merecer una mejor vida.
Personajes como Sofía tendrán una visión alejada a lo que estás acostumbrada: Sofía será la mujer de uno de los hijos que no son tuyos, que te ha tocado cuidar, aunque os detestéis mutuamente. Una mujer de una naturaleza incontrolable, que se ha criado rodeada de mujeres negras como tú, pero en cambio no se callarán. Fuertes, ruidosas, grandes en cuanto físico e incómodas, esta será tu fiel compañera unos años, la cual por un tiempo podrá decidir el rumbo de su vida alejándose de un marido que intenta domesticarla; ella, yendo contra eso, lo abandonará y se llevará consigo a sus hijos, encontrando un nuevo amor que no tratará de adoctrinarla. Sin embargo, todo caerá por su propio peso y por no dejar que un alto cargo del pueblo la ningunee acabará un par de años en la cárcel y muchos otros siendo una criada de la misma familia que la despreció, arrebatándole por completo una vida entera, la crianza de sus hijos y su sonrisa.
Además de incomprendida y vacía, imagínate nunca haber deseado a nadie y, más importante, no haberte deseado nunca: será gracias al personaje de Shug Avery, una mujer con la que vas a desarrollar una historia de amor y autoconocimiento del cuerpo, que esto cambiará. Esta mujer es ejemplo del libre albedrío sin que nadie pueda atentar contra su espiritualidad y decisiones: era libre, era tosca, era todo lo que quisiera ser. Su amor era diferente, nada tradicional, no se iba a comprometer con nadie y, al fin y al cabo, aún menos contigo. Es un amor tan grande, secreto e incontrolable que formarás el vínculo más cercado que has podido tener; un día te confesará que tu marido (o como se nombra en el libro, Mister) esconde las cartas de tu hermana durante años —Ooh Nettie, mi querida hermana Nettie, te daba por muerta pero te sentía cerca—, eso es lo que sintió. Nettie es una mujer que desde pequeña destaca por su inteligencia, obligada a dejar los estudios, que realmente nunca abandonará, este personaje va a verse desarrollado como una criada de una familia de negros con un estándar más alto, católicos por supuesto. Pero aun siendo una criada no le tratarán como tal, sino que se sentirá una más de la familia. Desde que tu marido echó de la casa a Nettie nunca volviste a saber de ella, pero ella cada día, al igual que tú, te pensaba y te mandaba cartas, contándote de su voluntariado en África y cómo toda esa cultura puede llegar a sobrepasar a una mujer que a pesar de ese mismo color de piel nunca va a pertenecer a esas raíces.
La escritura ya no será para un Dios masculino de raza superior, la escritura va a ser la salvación que vas a buscar, como método de resistencia a las adversidades que te ha puesto la sociedad, comenzarás a tomar el rumbo de tu historia, además de tu vida. “No voy a consentir que ningún hombre dicte mi sentencia, voy a irme de casa, voy a gritar, voy a apalear y no voy a consentir”, te dices al espejo. Vístete de púrpura.
Esta historia es mucho más que el feminismo, este libro ha llegado a nuestros días, pero cuántos tuvo que haber existido anteriores que estén quemados, o que no se llegaron a escribir: este libro es un susurro leve de lo que han sido y son todavía. Hace 100 años de esta época, no permitamos que en 100 años se repita la historia, únicamente estará condenada a repetirse si miramos a un lado. Compartir, entender, emocionar, debatir, son cosas que se nos permite por el esfuerzo que hicieron nuestras predecesoras, queda mucho por hacer aún, tú elijes como te educas a ti y a los que te rodean, es momento de pelear como una mujer.
Being a woman has always been a burden in a patriarchal society throughout history, but let’s go back to the early 20th century and imagine being a working-class Black woman, for this is the story Alice Walker tells us in her novel The Color Purple. This story shines through its revelation of harsh and inhuman realities; we will step into the shoes of the protagonist, Celie, and, for a few paragraphs, imagine that it is you; your skin and hers merge into one, and you must act, feel, and think as she does.
Having two children with the man you spent half your life believing was your father, normalising rape, and watching as that so-called father sells one of your children and kills the other. Forced to leave your home, where only more misery awaits you under the same conditions, controlled by a man who beats you, humiliates you and silences you; your only recourse is to write to a beloved God with whom you will strike up intimate conversations as your sole means of escaping your life and, in the meantime… Where is your God? That man who saves you in a heavenly way, asking you if you are perhaps worthy of a better life.
Characters like Sofía will offer a perspective far removed from what you’re used to: Sofía will be the wife of one of the children who aren’t yours, whom you’ve been left to look after, even though you loathe one another. A woman of an uncontrollable nature, who has grown up surrounded by black women like you, but who, unlike you, won’t keep quiet. Strong, loud, physically imposing and a bit of a handful, she’ll be your faithful companion for a few years, and for a while she’ll be able to decide the course of her own life by walking away from a husband who tries to tame her; defying him, she’ll leave him and take her children with her, finding a new love who won’t try to indoctrinate her. However, everything will come crashing down of its own accord, and for refusing to let a high-ranking local official walk all over her, she will end up spending a couple of years in prison and many more as a servant for the very family that despised her, completely robbing her of her whole life, the upbringing of her children and her smile.
As well as feeling misunderstood and empty, imagine never having desired anyone and, more importantly, having never been desired yourself: it is thanks to the character of Shug Avery —a woman with whom you will embark on a journey of love and self-discovery— that this will change. This woman is the epitome of free will, with no one able to undermine her spirituality or decisions: she was free, she was rough-and-ready, she was everything she wanted to be. Her love was different, far from traditional; she wasn’t going to commit to anyone and, after all, certainly not to you. It is a love so great, secret and uncontrollable that you will form the closest bond you have ever known; one day she will confess to you that your husband (or as he is called in the book, Mister) has been hiding your sister’s letters for years —‘Ooh Nettie, my dear sister Nettie, I thought you were dead, but I felt you were close’— that is what she felt. Nettie is a woman who, from a young age, stood out for her intelligence; forced to give up her studies, which she never truly abandoned, this character develops as a maid in a black family of a higher standard, Catholics of course. But even as a maid, she is not treated as such; rather, she feels like one of the family. Ever since your husband threw Nettie out of the house, you never heard from her again, but every day, just like you, she thought of you and sent you letters, telling you about her volunteer work in Africa and how that whole culture can overwhelm a woman who, despite having the same skin colour, will never truly belong to those roots.
Writing will no longer be for a male God of a superior race; writing will be the salvation you seek, as a means of resisting the adversities society has placed upon you. You will begin to take control of the course of your story, as well as your life. ‘I won’t let any man dictate my fate; I’m going to leave home, I’m going to shout, I’m going to fight back, and I won’t put up with it,’ you tell yourself in the mirror. Dress in purple.
This story is about so much more than feminism; this book has survived to the present day, but how many others must have existed before it —books that were burned, or that were never even written? This book is a faint whisper of what they were and still are. It has been 100 years since this era; let us not allow history to repeat itself in another 100 years. It will only be doomed to repeat itself if we look the other way. Sharing, understanding, inspiring, debating —these are things we are able to do thanks to the efforts of our predecessors. There is still much to be done; you choose how you educate yourself and those around you. It is time to fight like a woman.
Ser unha muller nunha sociedade patriarcal sempre foi unha condena ao longo da historia, mais imos remontarnos a comezos do século XX, sendo unha muller negra de clase baixa, pois esta é a historia que nos relatará Alice Walker na súa obra A cor púrpura. Este relato brillará pola revelación de realidades crúas e inhumanas, porémonos na pel da protagonista Celie e, durante uns parágrafos, imaxina que foses ti; a túa pel e a dela fúndense nunha mesma, deberás actuar, sentir e pensar igual ca ela.
Tendo dous fillos coa persoa que durante a metade da túa vida pensaches que era teu pai, normalizando a violación e que ese suposto pai venda a un dos teus fillos e mate o outro. Obrigada a marchar da casa, onde tan só agarda por ti máis miseria con esa mesma condición, sendo manexada por un home, pégate, humíllate e cálate, a túa única forma é escribirlle a un Deus querido co que trabarás conversas íntimas como única axuda para escapares da túa vida e, entrementres… Onde está o teu Deus? Ese home que te salve dunha maneira celestial, preguntándoche se acaso es digna de merecer unha vida mellor.
Personaxes coma Sofía terán unha visión afastada da que estás afeita: Sofía será a muller dun dos fillos que non son teus, que che tocou coidar, aínda que vos detestedes mutuamente. Unha muller dunha natureza incontrolábel, que se criou rodeada de mulleres negras coma ti, mais que, en troques, non calarán. Fortes, ruidosas, grandes en canto ao físico e incómodas, esta será a túa fiel compañeira por uns anos, a cal poderá decidir o rumbo da súa vida arredándose dun marido que intenta domesticala; ela, indo contra iso, abandonarao e levará os seus fillos consigo, encontrando un novo amor que non tratará de adoutrinala. Non obstante, todo caerá de seu e por non deixar que un alto cargo da vila a menosprece acabará un par de anos no cárcere e moitos outros sendo unha criada da mesma familia que a desconsiderou, ripándolle por completo unha vida enteira, a crianza dos seus fillos e o seu sorriso.
Ademais de incomprendida e baleira, imaxínate endexamais desexares a ninguén e, máis importante, non te desexares nunca: será grazas á personaxe de Shug Avery, unha muller coa que desenvolverás unha historia de amor e autocoñecemento do corpo, que isto mudará. Esta muller é exemplo do libre albedrío sen que ninguén poida atentar contra a súa espiritualidade e decisións: era libre, era tosca, era todo o que quixese ser. O seu amor era diferente, nada tradicional, non ía comprometerse con ninguén e, á fin e ao cabo, aínda menos contigo. É un amor tan grande, secreto e incontrolábel que formarás o vínculo máis achegado que puideras ter; un día confesarache que o teu marido (ou como se nomea no libro, Mister) agachou as cartas de túa irmá durante anos —Ooh Nettie, miña querida irmá Nettie, dábate por morta mais sentíate preto—, iso é o que sentiu. Nettie é unha muller que desde nena destaca pola súa intelixencia, obrigada a deixar os estudos, que realmente nunca abandonará, esta personaxe verase desenvolvida como unha criada dunha familia de negros cun estándar máis alto, católicos, por suposto. Mais aínda sendo unha criada non a tratarán como tal, senón que se sentirá unha máis da familia. Desde que o teu marido botou a Nettie da casa nunca soubeches máis nada dela, mais ela cada día, do mesmo xeito ca ti, pensaba en ti e mandábache cartas, contándoche sobre o seu voluntariado en África e como esa cultura toda pode chegar a ultrapasar unha muller que malia ter a mesma cor de pel endexamais pertencerá a esas raíces.
A escritura xa non será para un Deus masculino de raza superior, a escritura haberá de ser a salvación que buscas, como método de resistencia ás adversidades que che puxo a sociedade, comezarás a tomar o rumbo da túa historia, ademais da túa vida. “Non consentirei que ningún home dite a miña sentencia, vou marchar da casa, vou berrar, vou mallar e non vou consentir”, dis para o espello. Viste de púrpura.
Esta historia é moito máis ca o feminismo, este libro chegou aos nosos días, mais cantos tiveron que existir con anterioridade que agora estean queimados, ou que non se chegaran a escribir: este libro é un susurro leve do que foron e aínda son. Hai 100 anos desta época, non permitamos que en 100 anos se repita a historia, unicamente estará condenada a repetirse se apartamos a mirada. Compartirmos, entendermos, emocionarmos, debatermos, son cousas que nos permitimos polo esforzo que fixeron as nosas predecesoras, aínda resta moito por facer, é a túa escolla como te educares e como educares os que te rodean, é o momento de pelexar coma unha muller.
Ser una dona sempre ha estat una condemna en una societat patriarcal al llarg de la història, però ens remuntarem a principis del segle XX, sent una dona negra de classe baixa, ja que aquesta és la història que ens relatarà Alice Walker a la seva obra El color lila. Aquest relat brillarà per la revelació de realitats crues i inhumanes, ens posarem a la pell de la protagonista Celie i, durant uns paràgrafs, imagina que ets tu; la teva pell i la d’ella es fonen en una sola, hauràs d’actuar, sentir i pensar com ella.
Tenint dos fills, amb el que la meitat de la seva vida has pensat que era el teu pare, normalitzant la violació i que, aquest suposat pare, vengui a un dels teus fills i a l’altre el mati. Obligada a marxar de casa teva, on només t’espera més misèria amb la mateixa condició, i sent manejada per un home, que et pega, t’humilia i et fa callar, la teva única forma és escriure-li a un estimat Déu amb el que entaularàs converses íntimes com a única ajuda per escapar de la teva vida i, mentrestant… On és el teu Déu? Aquell home que et salvi d’una manera celestial, preguntant-te i ets digne de merèixer una millor vida.
Personatges com Sofia tindran una visió allunyada al que estàs acostumada: Sofia serà la dona d’un dels fills que no són teus, que t’ha tocat cuidar, encara que us detesteu mútuament. Una dona d’una naturalesa incontrolable, que s’ha criat rodejada de dones negres com tu, però, en canvi, no callaran. Fortes, sorolloses, grans pel que fa a físic i incòmodes, aquesta serà la teva midel companya uns anys, la qual, per un temps, podrà decidir el rumb de la seva vida allunyant-se d’un marit que intenta domesticar-la; ella, anant contra això, l’abandonarà i s’emportarà amb ella els seus fills, trobant un nou amor que no intentarà adoctrinar-la. No obstant això, tot caurà pel seu propi pes i, per no deixar que un alt càrrec del poble la menystingui, acabarà un parell d’anys a la presó i uns quants més sent una criada de la mateixa família que la va menysprear, arrabassant-li per complet una vida sencera, la criança dels seus fills i el seu somriure.
A més d’incompresa i buida, imagina’t mai haver desitjat a ningú i, més important, no haver desitjat mai: serà gràcies al personatge de Shug Avery, una dona amb la qual desenvoluparàs una història d’amor i autoconeixement del cos, que això canviarà. Aquesta dona és l’exemple del “libre albedrío” sense que ningú pugui atemptar contra la seva espiritualitat i decisions: era lliure, era tosca, era tot el que vulgués ser. El seu amor era diferent, res tradicional, no es comprometria amb ningú i, al cap i a la fi, encara menys amb tu. És un amor tan gran, secret i incontrolable que formaràs el vincle més voltat que has pogut tenir; un dia et confessarà que el teu marit (o com es nomena en el llibre, Mister) amaga les cartes de la teva germana durant anys —Ooh Nettie, la meva estimada germana Nettie, et donava per morta però et sentia a prop—, això és el que va sentir. Nettie és una dona que des de petita destaca per la seva intel·ligència, obligada a deixar els estudis, que realment mai abandonarà, aquest personatge es veurà desenvolupat com una criada d’una família de negres amb un estàndard més alt, catòlics per descomptat. Però fins i tot sent una criada no li tractaran com a tal, sinó que se sentirà una més de la família. Des que el teu marit va tirar de la casa a Nettie mai vas tornar a saber d’ella, però ella cada dia, igual que tu, et pensava i t’enviava cartes, explicant-te del seu voluntariat a Àfrica i com tota aquesta cultura pot arribar a sobrepassar a una dona que malgrat aquest mateix color de pell mai pertanyerà a aquestes arrels.
L’escriptura ja no serà per a un Déu masculí de raça superior, l’escriptura serà la salvació que buscaràs, com a mètode de resistència a les adversitats que t’ha posat la societat, començaràs a prendre el rumb de la teva història, a més de la teva vida. “No consentiré que cap home dicti la meva sentència, m’aniré de casa, cridaré, apallissaré i no consentiré”, et dius al mirall. Vesteix-te de porpra.
Aquesta història és molt més que el feminisme, aquest llibre ha arribat als nostres dies, però quants va haver d’haver existit anteriors que estiguin cremats, o que no es van arribar a escriure: aquest llibre és un murmuri lleu del que han estat i són encara. Fa 100 anys d’aquesta època, no permetem que en 100 anys es repeteixi la història, únicament estarà condemnada a repetir-se si mirem a un costat. Compartir, entendre, emocionar, debatre, són coses que se’ns permet per l’esforç que van fer les nostres predecessores, queda molt per fer encara, tu tries com t’eduques a tu i als quals t’envolten, és moment de barallar com una dona.
