NUEVA ENTRADA

LA NECESIDAD DEL AUTOCUIDADO

En nuestro día a día estamos constantemente tratando de balancear lo mejor que podemos nuestras vidas: trabajamos, estudiamos, tenemos un emprendimiento, a veces hay personas a nuestro cargo, puede ser que tengamos una gatita o un perrito que también cuidamos, e intentamos mantener una vida personal. Nuestra energía y nuestro tiempo se van en querer realizar todas estas actividades, querer cuidar y ayudar a todos y cumplir con nuestras responsabilidades lo mejor posible. Tenemos nuestra agenda llena, como nos convencieron que debía tener una mujer importante y exitosa, pero es muy fácil olvidar que también tenemos que procurar nuestro bienestar, que también es importante detenernos y preguntarnos ¿cómo estás?, ¿ya comiste?, ¿dormiste bien?, todo lo que fácilmente le preguntamos a nuestra mejor amiga pero ignoramos cuando se trata de nosotras mismas.

Dedicarnos tiempo, darnos toda nuestra atención por un momento y hacer alguna actividad únicamente porque nos gusta, no porque alguien más nos lo pidió, puede llegar a ser complicado, incluso incómodo. Algunas preferimos intentar salvar al mundo antes de reflexionar sobre qué necesito y si hay algo en mi vida que quiero cambiar. Nos acostumbramos a cuidar a los demás porque así es como nos enseñaron a medir nuestro
valor, con todo lo que podemos hacer por cualquier otra persona menos una misma, porque pensar solo en ti sería egoísta.

El autocuidado no es algo egoísta, priorizarse es una necesidad urgente. Tomar la
decisión de entenderme, aceptarme, cuidarme y dejarme disfrutar es parte de un gran proceso que se dice de manera sencilla, pero a veces nos cuesta trabajo porque no sabemos cuál es el primer paso que debemos dar para lograrlo. ¿Qué es? ¿Hay reglas que
debo seguir? ¿Si estoy en mis 20s o 30s es demasiado tarde para empezar? ¿Ya alguien subió un tutorial a redes para convertirte en la mejor mujer autocuidándose?

Lo primero es entender por qué es importante. Mientras vamos creciendo, si tenemos suerte, nos van enseñando a cuidarnos en diferentes áreas, sabes que debes bañarte, lavarte los dientes, te enseñan el plato del buen comer para entender la alimentación que deberías llevar, te dicen que debes hacer ejercicio y tomar mucha agua, pero ¿qué hago para cuidar mi mente o simplemente sentirme bien?

No nos explican la importancia de gestionar nuestras emociones, es decir, aceptar lo que
estamos sintiendo, darle nombre, aceptarlo y hacer algo para cambiarlo si nos resulta desagradable, no nos explican que esta gestión no es posible si estamos constantemente
estresadas por todas nuestras actividades del día. Tampoco nos explican que si no hacemos algo para reducir el estrés, nos enfermamos más fácilmente, tenemos problemas
digestivos, incluso puede reducir el flujo sanguíneo del cerebro. En pocas palabras, es demasiado lo que ponemos en juego si no tomamos la decisión de priorizarnos.

El autocuidado no es una solución mágica para garantizar bienestar por el resto de tu vida, pero sí es relevante para mejorar tu calidad de vida y se puede empezar con pequeñas acciones que van transformando tu día a día. Por si quieres empezar a trabajar al respecto,
te comparto una forma sencilla de dividirlo por áreas para decidir qué hacer:

● Física: Acciones para cuidar tu cuerpo. Desde mejorar la alimentación, dormir de preferencia ocho horas al día, hacer ejercicio varias veces a la semana, hasta conseguir esos productos de skincare que a todas nos da curiosidad probar o seguir un tutorial de yoga para principiantes.
● Emocional: Actividades que te hagan sentir bien y tranquila, puede ser tener un diario y usarlo cada vez que quieras sacar todo lo que sientes, empezar algún hobbie para hacer en casa como aprender a tejer o cocinar tu comida favorita.
● Social: Actividades en las que interactúes con personas de tu agrado o en las que puedas conocer nuevas personas. Salir por un café con amigas, ir a comer a un nuevo lugar, inscribirte a un taller, etc.

¡Ojo! Realizar estas actividades por tu cuenta es importante, es muy valioso dedicarte tiempo, pero eso no significa que a partir de ahora no necesitas a nadie y que puedes con
cualquier molestia tú sola. Si empezamos a concentrarnos completamente en nosotras, a
veces podemos irnos al extremo de nunca querer pedir ayuda, recuerda cuidarte pero pedir ayuda a una profesional si algo se está volviendo muy difícil o si sientes que ninguna de tus acciones de autocuidado están ayudando.

Ya que compartimos por qué es importante y cómo podemos empezar, sigamos paso a
paso juntas hacia una realidad en la que nos queremos, nos aceptamos y nos cuidamos
bajo nuestras reglas. Darnos un tiempo para hacer cualquier actividad, sin utilidad para
nadie más que para nosotras mismas es un acto de rebeldía en una sociedad que espera
tanto de las mujeres.

Puedo cumplir con mis responsabilidades, puedo resolver los problemas que se me
presenten y trabajar por un mundo más justo, pero si en el camino quiero dedicar una noche para ver películas mientras me aplico una mascarilla, si tengo ganas de escuchar mi música favorita mientras voy en el transporte a la oficina, si establezco unas horas a la semana para hacer pilates en mi sala, si quiero aprender a dibujar o llevar un journal donde pegue todo lo que me encuentre…también lo haré y tú, querida lectora, también deberías hacerlo.

Posted in

Deja un comentario