Yo me considero no sé si politólogo, pintor o todólogo, mi mamá dice que soy todólogo, que hago de todo. Yo estudié siempre en escuelas públicas, en la primaria del pueblo, la secundaria donde estudié yo la fundó mi padre, el pueblo donde crecimos es… digamos la educación la acercó mi padre. por supuesto que siempre nos atravesó la historia de mi mamá y la historia de mi papá. Mi mamá es una mujer fuerte. Yo siempre tuve la inquietud de hacer algo, vivíamos en un pueblito, donde sigue viviendo mi mamá, me gustaba como crear cosas con lo que tenía a mano. Además también venimos de una familia modesta, toda nuestra familia, que se dedicaba también hacer arte, pero nunca como un arte formal que deviniera de escuelas o de colegios, más bien como una iniciativa de cada quien.
Y bueno eso es lo que me configura, mi historia familiar, la historia de mi padre, de mi madre en su momento, todo lo que tuvieron que batallar aunque no quiero marcar la historia de mi padre y de mi madre en una historia sacrificial. Yo creo que hay que quitarnos esa idea de que el sacrificio nos lleva a ser alguien en la vida. Hemos batallado, sí, que ha habido dolor, también. Yo creo que todos, todas tenemos eso. Pero yo creo que debemos quitar esa Idea sacrificial de la sociedad. Que sí, hay un montón de cosas que nos duelen, que nos atraviesan y condicionan nuestro caminar pero hay que construir otro tipo de historia también.
1-¿cuál fue tu primer encuentro con la política/el feminismo?
Mi primer encuentro con la política es la lectura del periódico cubano Granma en mi casa a los doce años y ahí es donde se abre ese abanico de posibilidades de lecturas diferentes. El Capital siempre ha estado en mi casa, y he tenido acceso a él desde muy pequeño. Poco a poco fui profundizando en ese pensamiento. Evidentemente también me atraviesa la Revolución Cubana, Nicaragua, el Salvador, Argel, Vietnam, todo esto de alguna forma atraviesa mi familia. No solamente en lo teórico sino también en los movimientos sociales de los 60-70 me atraviesan.
Y el acercamiento al feminismo o a la práctica del feminismo lo veo con mi madre porque se dice que en esta zona de México, el mundo tehuano, que se llaman las mujeres bilissa, las mujeres de brisa, es como agua, o rocío puede ser rocío, con viento, es como la traducción. Se dice que es un matriarcado, evidentemente no voy a decir que esté exento del machismo y seguramente lo es, lo hay, pero lo cierto es que muchas de las decisiones importantes o muchas cosas en la vida cotidiana de estos pueblos está en las mujeres
Eso es mi primer acercamiento, es en esa práctica, esa forma de ver desde pequeños cómo se forman las decisiones y cómo hay un ejercicio de reparto de tareas en la casa entre todos, siempre tuvimos cosas que hacer, entendíamos de alguna forma ese feminismo así. Y ya después evidentemente me acerco a cuestiones cuando acabó la carrera. Yo afortunadamente he estado en muchos espacios donde hay ese respeto, aunque también he estado en otros que no. Y posteriormente pues me acercamiento a la teoría y a la práctica del feminismo teórico es cuando entro a la maestría en Desarrollo Rural y el espacio que me protege. Mi proyecto de investigación se convirtió en mi proyecto de vida en un momento, y en esos años se comenzaba a discutir más el tema del feminismo y la teoría también. Las que me protegen son mis referentes feministas, Concepción López que es una de las fundadoras de la Casa de la Mujer en Chiapas, súper fuerte, en términos teóricos, prácticos, ella es una de mis referentes feministas. Evidentemente yo también en la participación o estar cerca del movimiento Zapatista de Liberación Nacional, haciendo esa conexión del feminismo teórico, con esas prácticas de las mujeres y los movimientos zapatistas pues para mí es mi acercamiento al feminismo.
2-¿qué te llevó a interesarte por la ciencia política? ¿cómo supiste que éste era tu camino?
Las ciencias políticas se desprenden de la forma en que cursé la universidad. Mi participación política, en el hacer política frente al otro o la otra, pero también hay una idea como de construir otra cosa. El movimiento del 68 es mi acercamiento también a la política, algo a lo que tenía que haber respuestas políticas.
Yo quería Hacer política. Mi tesis de maestría es sobre la construcción de una teoría de diseño, donde también hay una cuestión política. Yo me iba a tallar con los artesanos y artesanas y siempre estábamos hablando de política y haciendo procesos sociales, de hecho en mi servicio social yo tengo que salir de esa comunidad por mí trabajo político, salir corriendo. Ahí es donde empiezo a creer en las ciencias políticas evidentemente como ciencia pero también como ciencia que tiene que construirse desde la participación social, desde los movimientos sociales.
3- ¿cómo te recibió España, las instituciones universitarias y las alumnas como profesor migrante de Méjico? ¿qué dificultades encuentras para llevar a cabo tu manera de enseñar?
Mi forma de tratar de compartir conocimientos… el primer problema es ese, que yo trato de compartir conocimientos mas no de otorgar un conocimiento porque yo no tengo la verdad. Entonces yo creo que uno de los primeros problemas que encuentro es precisamente con los alumnos y alumnas porque al verme diferente en términos no de mi color de piel sino de mi forma de enseñar o de compartir esos conocimientos ven un problema. Se preguntan cuál va a ser la teoría, dónde están las expresiones de verdad, y lo comprendo, cómo vamos a saber específicamente cuál es la concepción de ciencia política o de democracia. Yo lo que creo es que evidentemente apoyándonos en textos científicos, podamos debatir sobre lo que es la democracia o lo que es la política o lo político. Entonces yo creo que ahí hay un primer problema.
Y el segundo evidentemente es qué paradigma de universidad tenemos. Es ese el paradigma o la concepción de universidad que tienen los que administran o las que administran esos recursos pedagógicos o de ejercicio de las asignaturas y el que tengo yo. Hay veces que sí siento que me tratan mal. Últimamente creo que me miran menos de esa forma, a lo mejor cuando me escuchan hablar con cierta fluidez ya no me miran así pero yo he sentido hostilidad porque yo de alguna forma lo atribuyo a mi tono de voz, a mi color de piel, a mi forma de expresarme y de compartir el conocimiento. A mi compañera Lola le platiqué cosas que habían pasado que yo no entendía y ella sin conocer me dijo, «te hicieron un juicio racial, Azael».
Yo creo que la universidad debería retomar esa idea de que la universidad o los conocimientos que se comparten o se construyen allí son universales y a partir de eso tenemos que construir otras formas de aprender y de aprender con H, la forma en la que explicamos una cosa estamos explicando el mundo. No debería ser una extensión del instituto, y no digo que el Instituto sea menos. En cuanto a la separación entre ciencias exactas y ciencias sociales, si quieren que nos pongamos jerárquicos, entonces nosotros pensamos, los de Ciencias Sociales. Debería de cambiar la idea del paradigma de la Universidad, ya en la relación con los alumnos y alumnas eso ya es una cuestión de la negación del otro. Todos hemos ejercido violencia en algún momento, yo como hombre y todo lo que me ha dado este sistema que no quiero, pero he ejercido seguramente algún tipo de violencia sobre alguien y yo siempre pido disculpas por ello, tengo años tratando de deconstruirme. Yo quiero ayudar a construir un mundo más justo y más equitativo, un Cotidiano si es que no un mundo, un cotidiano más justo y más equitativo.
4-¿qué te mueve a la hora de expresarte artísticamente?
El arte es una inquietud que siempre he tenido que viene de mi familia también, a lo mejor el que lo ha hecho más formal en términos artísticos he sido yo, más formal de que vengo de una escuela de Arte. Pero por ejemplo mi mamá es modista, ella presume que hizo la primera minifalda del pueblo. La creatividad o la idea del arte, siempre he pensado en ideas artísticas que rebasan lo bonito o las expresiones como muy formales pero a mí lo que me llamaba la atención era el gran formato pero nunca tenía recursos para el gran formato. Me hubiese gustado ser muralista.
5-¿cómo crees que se pueden unir estos dos campos, política y arte?
Creo que las expresiones artísticas cualquiera que sean no solo la pintura, tienen que ser espacios de liberación, de construcción. No debe de ser una expresión individualista o individual, el arte tiene que ser una expresión de todos, todas y de batalla.
El arte también tiene que liberar, tiene que ser un proceso un elemento de procesos emancipatorios también a partir de la expresión gráfica, de modelo, plástica. El arte, también tiene que ser una expresión política, con todo esto del arte que está encasillado en lo que llamamos «arte contemporáneo» lo que más bien está calificado por un curador de arte que es el que le da la validez a las expresiones artísticas. Eso a mí no me gusta. Digamos que el arte y la política siempre han ido al lado mío, o si no que yo he caminado por esas veredas de la política y el arte, y esa es mi forma de expresión. Creo que el arte tiene que ir acompañado de una reflexión política, que logre transmitir otras cosas.
6-¿qué es lo que hace que te levantes por las mañanas?
Es una pregunta complicada pero sin duda pues las ganas de vivir, de vivir en un mundo diferente, de o ser responsable del cotidiano que pueda dejarle a mi hija o a la gente que quiero. Yo no quiero hacer responsable de nada a mi hija o a ustedes que son menores en edad, y decir que son el futuro de esta sociedad, no. Yo no quiero dejar esa responsabilidad, y un diferente, más equitativo, democrático de verdad, donde el poder sea realmente de nosotras, nosotros, en el ejercicio pleno de nuestro poder. Entonces eso es lo que me hace levantarme. Yo muchas ganas de vivir, y de vivir para alguien, en este momento es para mi hija y eso es lo que me hace levantarme, que es complicado, a veces digo que hay que pararse y respirar profundamente para seguir siendo lo que uno quiere ser, y más en estas geografías que nos atraviesan y nos condicionan en un montón de cosas, pero que no me paralizan. Pero por eso quiero levantarme bien. Siempre dicen que los niños, las niñas son el futuro de la humanidad, no, porque, que les estamos dejando, en una responsabilidad que no se merecen, o que no debemos transmitirle eso. Tratemos de construir un mundo diferente hoy. Además esa es la concepción de política. Hay alguien que dice hay alguien que dice que los derechos humanos comienzan con el primer café que te tomas, y yo digo no, los derechos humanos comiencen cuestionando porque tú tienes ese café. Tenemos privilegios, hay otros que se nos acaban cuando salimos a la calle, desafortunadamente todavía vivimos en una sociedad que niega al otro o a la otra en todos los sentidos.
Entrevista a Azael Rangel, profesor universitario e investigador independiente.



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